"Llevo tres años
trabajando con Isabel en proyectos de alemán a español y
solo tengo buenas palabras para describir esta
colaboración. Es la traductora ideal para todo jefe de proyecto.
Su trabajo es minucioso, se documenta de forma exhaustiva y siempre
entrega puntualmente. Solo acepta proyectos para los que
está capacitada y sus entregas destacan por su calidad. Es
proactiva y detecta con rapidez los problemas que el texto pueda
presentar. En resumen, una traductora en la que se puede confiar."
Marián
Cerqueiro, project manager
Si quiere
conocer otras opiniones,
visite
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demás
páginas
de
esta
web.
Sobre mí
- Traductora
autónoma
a
tiempo
completo
desde
2006.
Trabajos
para
clientes
directos
y
empresas
de
traducción
de
toda
Europa.
- Licenciada
en
Traducción
e
Interpretación
(alemán)
por la Universidad de
Alicante. Premio Extraordinario de Licenciatura.
- Traductora-intérprete
jurada
de
alemán
nombrada
por
el
Ministerio
de
Asuntos
Exteriores
español.
- Socia
de
la Asociación Española de
Traductores,
Correctores e Intérpretes (Asetrad).
Ventajas para usted
Recurrir directamente a un
traductor profesional autónomo, sin
intermediarios,
tiene tres ventajas fundamentales:
- Comunicación
directa
con
la
persona
que
se
encarga
de
su
trabajo. La
comunicación con el cliente es más fluida y rápida
porque puede ponerse directamente en contacto conmigo en cualquier
momento si tiene alguna duda, consulta, sugerencia, etc. sobre la
traducción.
- Traducciones
homogéneas
y
coherentes.
Como el trabajo es realizado
por una sola persona, la coherencia y la uniformidad en cuanto a
terminología y estilo están garantizadas.
- Precios
más
bajos. La ausencia de intermediarios que incrementen
el precio de las traducciones permite ofrecer tarifas más
asequibles y competitivas.
¿Por
qué escoger un traductor
profesional?
Para
hacer una buena traducción no basta con tener un buen
diccionario ni tampoco con saber hablar varios idiomas. Para garantizar
una mínima calidad en la traducción no solo es
necesario conocer la lengua en la que está escrito el texto
original, sino también dominar y saber redactar a la
perfección en la lengua a
la que se va a traducir. Por esta razón, lo más
recomendable es recurrir siempre a traductores que traduzcan
exclusivamente a su lengua materna.
Además de esos conocimientos
lingüísticos indispensables, el traductor debe poseer
ciertos conocimientos extralingüísticos. Entre ellos, debe
estar familiarizado con la
temática del texto que va a traducir para poder comprenderlo en
profundidad y así trasladar con precisión su contenido.
En efecto,
no es posible traducir bien, por
ejemplo, un texto jurídico si no se sabe absolutamente
nada de derecho. Si la base de
conocimientos de la que se dispone no es lo
bastante amplia (debemos tener en cuenta que es
imposible que un traductor sea especialista en todas las materias), es
preciso saber documentarse
para reunir la información necesaria que permita traducir el
texto con corrección.
Todas
estas capacidades y aptitudes, entre otras cualidades, son las que
distinguen al traductor profesional de la persona que simplemente "sabe
idiomas". Por ello, recurra siempre a un traductor profesional para
asegurarse de que obtiene la máxima calidad en sus traducciones.
Como profesional con una
formación específica en
traducción, yo le
ofrezco esa garantía a
precios razonables.
En
resumen: el cliente
merece
solo lo mejor.